14.04.2021

Otra Ciudad es Posible

En el marco de la conclusión del acervo principal de la Biblioteca Transformación, el pasado 4 de marzo la Fundación Friedrich Ebert (FES) y el Proyecto Regional de Transformación Social-Ecológica (TSE) llevaron a cabo la presentación del libro Otra Ciudad es Posible - Los Retos del Desarrollo Urbano en América Latina, con la presencia del autor mexicano, el Dr. Alfonso Iracheta.

Para dialogar sobre la relevancia de este insumo, el evento estuvo acompañado por la M.Sc. Carolina Hidalgo, Diputada del Partido Acción Ciudadana de Costa Rica, el Dr. Fernando Carrión, investigador de la FLACSO Ecuador y la Mtra. Carmenza Saldías, economista y exsecretaria de hacienda de Bogotá.

El panel contó con la moderación de Álvaro Cálix, del proyecto TSE, quien abrió el debate contextualizando sobre los procesos urbanos en América Latina, una de las regiones más urbanizadas del mundo, con alrededor de 80% de su población viviendo en ciudades, es decir, 520 millones de personas que, en la actualidad, no solo se enfrentan a la problemática urbana agravada por la pandemia de COVID-19, sino también a las brechas de inequidad, inseguridad, pobreza y destrucción ambiental.

En su intervención, Alfonso Iracheta,  y coordinador del Programa de Estudios Urbanos y Ambientales del Colegio Mexiquense, refiere que el texto nace de la preocupación de observar cómo las ciudades se deterioran y se convierten en mercancías que han influido en el deterioro ambiental crítico que enfrenta la humanidad, mientras el Estado de derecho se diluye. “Ni los gobiernos, en su mayoría, ni los mercados, toman nota del significado de las consecuencias de este proceso”, agrega.

Sobre el enfoque de la Transformación Social-Ecológica, explica que la crisis sistémica es la expresión de modelos de desarrollo insostenibles que han generado costos, cada vez más crecientes en el ámbito social y económico, pero también en lo ambiental, como se refleja en la aceleración del cambio climático.

Así mismo, aborda el agravamiento de las desigualdades que han marcado los inicios del presente siglo y que han llevado a la crisis de la justicia social, pues a pesar del crecimiento del Producto Interno Bruto, el ingreso de las regiones más ricas frente a las más pobres, ha sido en proporción de 18 a 1.

De manera general, Iracheta explica que el libro está dividido en 6 secciones:

1 Soporte conceptual

El abordaje de las dimensiones y principios de una matriz territorial con miras a la Transformación Social-Ecológica.

2 Conceptualización de la urbanización en América Latina

La ciudad como una construcción social, un proceso histórico y una cuestión de Estado donde las relaciones sociales determinan los procesos que se llevan al territorio, pues en la ciudad se interrelacionan elementos como la movilidad, la vivienda y la contaminación, con actores como el Estado, los mercados y la sociedad, que a su vez están determinados por grupos de poder que dominan los procesos económicos y los procesos políticos.

“La ciudad sigue siendo un espacio a través del cual el Estado no logra resolver las necesidades sociales y sigue proveyendo los elementos fundamentalmente para mantener los desequilibrios, las desigualdades y esta expansión ilimitada de nuestras ciudades”.

3 Análisis histórico de la urbanización desde cuatro etapas

La primera, la II Guerra Mundial, donde la urbanización se destapa en América Latina; la segunda, el proceso neoliberal que surge al final de los setentas y que se mantiene vigente; la tercera, la industrialización cimentada en el modelo de sustitución de importaciones que fomentó la concentración de las grandes metrópolis en la región; y la cuarta, la época post neoliberal donde se manifiesta la crisis que ha llevado a los límites en “prácticamente todos los sentidos”.

4 Demografía y desarrollo socioeconómico

En América Latina, la expansión demográfica se manifiesta en los aumentos de 30% de la población urbana, 55% del área urbana y 130% del parque automotor (con tasas cercanas al 8 %anual), convirtiendo a la región en generadora de profundas desigualdades, pues el 10% del ingreso más rico equivale al 60% de la población con menor ingreso.

La transición demográfica también es un punto sensible, pues la población de mayor edad se ha incrementado por lo que se requerirá de una ciudad diferente a la que predomina actualmente. Este ámbito físico de la ciudad se extiende a otro plano a partir de los avances en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) que ahora permiten cierta ubicuidad en los usos del suelo, pues la virtualidad ya no hace obligatoria la presencialidad, generando así entornos de teletrabajo, teleeducación e incluso teleentretenimiento.

5 La vivienda social y el espacio público

Mientras la vivienda es uno de los factores centrales que demandan una transformación para conseguir los equipamientos sociales que requiere, el espacio público también destaca por su capacidad para la construcción del tejido social; sin embargo, éste se ha mercantilizado, por ejemplo desde la prevalencia de los centros comerciales como los nuevos espacios para el contacto social.

6 Movilidad

Uno de los asuntos de más alta política en la región, ya que todas las ciudades enfrentan una situación crítica de movilidad por la ausencia de una propuesta basada en el transporte público de calidad, en la recuperación de banquetas y senderos para que la gente camine. “Si no acercamos los usos del suelo a la gente, difícilmente podemos hablar de una transformación social y ecológica en nuestros países”.

Sobre estos ejes se encuentran trazados los desafíos políticos en vías de la disminución en la desigualdad, el impacto ambiental de la huella urbana o los fenómenos de migración a causa de violencia o por la crisis climática, pues a pesar de la inclusión de una perspectiva progresista en la región, existen limitaciones sobre todo desde el ámbito de los gobiernos locales al enfrentar una crisis de planificación y por carencia de infraestructura debido a la falta de captura de plusvalías, generadas por los mercados, para el desarrollo de capacidades suficientes para gestionar la ciudad.

Como alternativas, el autor de Otra Ciudad es Posible, propone un Estado más democrático para una gobernanza territorial con menor verticalidad y autoritarismo en la toma de decisiones, a través de la cual, los gobiernos, ciudadanos y organizaciones participen en la creación de condiciones para un desarrollo en el marco de una nueva agenda urbana, donde también se reconozca el papel protagónico de los mercados en la urbanización y las profundas desigualdades que provocan en las ciudades.

Además, destaca que es importante reconocer a la ciudad como fuente de mitigación y de adaptación ambiental, a partir de la relevancia del transporte, los cambios de uso de suelo, el consumo de energía, así como el valor en las TIC y de las redes sociales para consolidar el tejido social urbano.

“Recuperar la esencia de lo público y de lo comunitario frente a lo solamente individual y privado. El nosotros antes que solamente el yo”.

¿Cómo enfrentar el eje de pensamiento que tiende a lo privado y mercantil antes que a lo comunitario? 

De acuerdo a la diputada costaricense Carolina H. Herrera, el libro es un insumo para nivelar el conocimiento de las discusiones de las políticas públicas a partir de la reflexión sobre la magnitud de la expansión urbana y su estrecha relación con las desigualdades y la violencia estructural que se vive en Centroamérica, región especialmente amenazada por los efectos del cambio climático y que requiere mayor planificación de sus ciudades.

Sobre los temas de vivienda social y el espacio urbano, explica que la vivienda ha sido utilizada de manera populista e invita a pensarla con mayor creatividad desde la planificación para tener mayor proximidad con las oportunidades de empleo y acceso a servicios. En cuanto al tema de espacio urbano, refiere que, recientemente, en Costa Rica se ha debatido sobre reglamentos de planificación urbana, inclusive para espacios privados, como condominios, para generar herramientas que hagan frente a la mercantilización propuesta desde los agentes inmobiliarios, que no están en disposición de pensar en lo comunitario pues apuestan por la mercantilización y lo privado.

En lo referente a los problemas de capacidad de gobernanza refiere que Costa Rica tiene un amplio camino por mejorar para permitir debates de política pública desde un espacio más objetivo y poniendo al ciudadano y a la ciudadana en el centro, pues existe una concentración del debate desde los agentes financieros que acaparan la discusión.

Uno de los principales desafíos que enfrenta la agenda de las políticas públicas en desarrollo urbano y generación conceptual y ejecución de las mismas, es la pertinencia de abordar la movilidad y transporte de forma conjunta, ya que en su país son ministerios separados donde el Estado no ha desarrollado la capacidad de hacer una reforma que permita a esas dos instituciones tener esa conjunción.

Destaca que en el Congreso es complejo plantear la prioridad de la propiedad colectiva o los espacios urbanos sobre la propiedad privada, ya que no existen las condiciones para ese debate y termina siendo estigmatizado por elementos, incluso populistas, que no permiten tener discusiones desde la norma, ya que los agentes inmobiliarios se movilizan para impedir su abordaje desde el Estado.

Finalmente, para el desarrollo de políticas integrales rumbo a reformas estatales en Centroamérica, destaca tres alternativas esperanzadoras que propone Iracheta:  mayor posibilidad de suelo habitacional para las poblaciones más vulnerables, recuperación de plusvalías urbanas y la influencia del Estado en la reducción de las especulaciones en el suelo urbano y urbanizable.

Otra ciudad también es necesaria

En su intervención, Fernando Carrión destaca el protagonismo que ha cobrado la ciudad a partir de la época de la sustitución de importaciones donde se establecieron los ejes de producción en las ciudades y se concretó el traslado de la población del campo, “con esto, no sólo se urbaniza la población, sino que también se urbaniza la economía”, y también la política.

En esa dirección, el mapeo de actores clave, local y globalmente, resulta fundamental, pues el Estado, los mercados y la sociedad, brindan un contexto sobre las posibilidades de cambio, y destaca el papel que tiene la sociedad actual en la modificación sustancial de los derechos, pues si bien se ha avanzado en la institucionalización de los mismos, existen una nueva agenda vinculada al tema de identidades, género, pueblos y nacionalidades indígenas que han generado colectivos ciudadanos fortalecidos para abordar las dinámicas en las ciudades.

En cuanto a los actores globales, refiere la tesis de la socióloga Saskia Sassen en torno a la redefinición de los esquemas de vida por el peso que ejercen las corporaciones transnacionales, como Microsoft, Amazon y Google, mientas que la economía offshore, los procesos de privatización y de no captura de impuestos, se imponen ante un Estado que termina desbordado, ejemplo de ello son los correos nacionales, antes estatales, que en la actualidad prácticamente han desaparecido.

Por otro lado, también reflexiona sobre la lógica multilateral y el sistema urbano global a través de instituciones como Naciones Unidas, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional que, si bien plantean esquemas orientados a la descentralización, aún requieren asumir el reto que trae consigo ese proceso.  

Agrega que es necesario plantear otra ciudad posible “desde una revisión general del nuevo orden internacional, que ya no es de base estrictamente internacional, sino más bien interurbana”.

Sobre el patrón de urbanización en América Latina, señala que este ha cambiado sustancialmente, pues en los últimos 30 años se transitó de una ciudad nuclear, desarrollada en un territorio perteneciente a un Estado, hacia un sistema urbano global.

Debido a que la capitalidad no está definida sólo por la presencia de los aparatos Estatales en la ciudad, ni exclusivamente por un Estado, sino por múltiples Estados y por diversas corporaciones privadas, este sistema urbano global se ancla en regiones, pues, actualmente ya no se urbaniza en ciudades, sino que se urbaniza en regiones, derivándose de ello 4 patrones importantes:

1 Clusters: regiones que integran varias ciudades para una producción similar a la de una fábrica, como ejemplo el cluster del salmón en Chile que integra 45 ciudades o la zona del bajío en México, donde se producen vehículos, no para el mercado interno, sino para Estados Unidos.

2 Ciudades imaginadas: ciudades construidas en esencia por las nuevas formas de migración que existen. La migración en el período de la urbanización del campo a la ciudad donde el origen y el destino ya no tenían un vínculo, pero actualmente existen ciudades imaginadas con 11 millones de mexicanos que viven Estados Unidos, y surge la discusión sobre si las segundas o terceras ciudades de México está en el país vecino.

3Regiones urbanas o una ciudad de ciudades: el caso más emblemático es la Ciudad de México, un área metropolitana y una megalópolis, conformada por 60 municipios conurbados que interactúan sobre ese territorio y que a su vez generan desafíos para la gobernabilidad.

4 Ciudades de frontera: otra manifestación de gobernabilidad compleja a partir de la necesidad de una transformación en la institucionalidad pública frente a los nuevos patrones de urbanización, como se ejemplifica en Ciudad Juárez, Chihuahua (México).

Por otro lado, uno de los principales retos de gobernanza es la contradicción entre los procesos de democratización de las ciudades y la liberación de la economía local en el manejo de la urbanización, ya que, en América Latina, desde fines del siglo pasado todas las autoridades son electas popularmente, pero en 1985 sólo siete países elegían autoridades locales.

Otro desafío, gira en torno a la migración internacional, pues en los últimos años, la migración de Centroamérica por México hacia los Estados Unidos es importante tanto como la migración en los últimos meses de Venezuela hacia Sudamérica, principalmente a Colombia, Ecuador, Perú, Argentina y Chile.

Carrión, destaca también los nuevos artefactos de la globalización vía la plataformarización de las ciudades, pues las plataformas son las nuevas infraestructuras de la ciudad, ya que anteriormente un centro comercial se encontraba físicamente localizado, pero ahora Amazon o plataformas similares son ese centro comercial que está localizado en un espacio vacío, generando así relocalización, deslocalización y pérdida de localidad.

Destaca que es imperante imprimir progresismo a las ciudades desde los marcos jurídicos y textos constitucionales, para pasar del urbanismo de proyectos al urbanismo ciudadano, donde las células básicas sean los barrios y vecindarios, con instituciones locales más autónomas, democráticas y con más recursos y competencia.

Por último, señala que la ciudad debe tener más poder para que los ciudadanos puedan ejercer el derecho a la ciudad considerando el medio ambiente y la inclusión de una óptica feminista.

El progresismo en justicia social y sostenibilidad urbana, requiere la mirada de las mujeres

En su intervención, Carmenza Saldías confirma que Otra Ciudad es Posible es un referente para las y los especialistas en temas de planificación e historia de América Latina, similar a las teorías sobre desarrollo descritas por Osvaldo Sunkel y Pedro Paz en su texto El Subdesarrollo Latinoamericano y la Teoría del Desarrollo.

Señala la importancia de contar con estas reflexiones desde una perspectiva crítica de la urbanización en América Latina, con peso académico, político, técnico y social en un contexto donde la pandemia ha visibilizado el abordaje de la ciudad como un asunto de mercados que compiten entre sí, haciendo pensar que, si hay un buen proyecto en una ciudad, eso quiere decir que la ciudad entera es buena.

Lo anterior ha derivado en la construcción de una urbanización para élites y para minorías, destinada a la acumulación, “para hacer alardes de turismo, pero no para la ciudadanía” generando desventajas para poblaciones mayoritarias, como las mujeres y los jóvenes.

Destaca que el libro de Iracheta, tiene la capacidad de ser apropiado desde un campo formativo ya que brinda explicaciones claras sobre los procesos de desarrollo urbano en la región y si este se coloca al servicio de las nuevas generaciones, profesionistas, líderes, lideresas, políticos o programas de gobierno, tiene el potencial de socializar diagnósticos duros para poder enfrentar soluciones realistas, factibles y veraces para resolver los problemas de las ciudades de América Latina.

Precisa que si bien la mirada de la transformación social y ecológica, es provocadora en su visión progresista de justicia social y de sostenibilidad en el siglo XXI, requiere de la óptica feminista para abordar la urbanización.

“Es muy difícil hablar de un progresismo de justicia social y de sostenibilidad si no está la mirada de las mujeres y los cuestionamientos y observaciones sobre el propio proceso de urbanización y sobre la propia ciudad”.

Pues hablar de una nueva ciudad implica reconocer el trabajo de las mujeres en lo doméstico, en la economía del cuidado y en la provisión a las viviendas, no solo para el aparato productivo.

“La ciudad empieza a ser ciudad desde el trabajo doméstico y de cuidado en la casa” pero las ciudades no se han construido para las personas que viven en las casas, sino para el hombre que sale al espacio de la ciudad, a la edificación y a la gran construcción, explica.

Por otra parte, también puntualiza en la necesidad de romper con las dicotomías patriarcales como público-privado, hombres- mujeres y campo-ciudad, pues la ciudad no está desligada al campo, y lo urbano no está solamente para el disfrute cultural de la población urbana.

Entonces, ¿cómo hacer que la población de las áreas rurales esté involucrada e incluida en los beneficios del bienestar?

Precisa que es necesario incorporar el trabajo doméstico en la economía productiva de la ciudad y de la sociedad, junto con el campo, “porque sin campo no hay ciudad ni hay economía”. Además de restarle alarde a la urbanización, sobre todo en un contexto virtual donde las personas permanecen a nivel de su hábitat inmediato.

Si bien con la pandemia, algunas actividades se han detenido, la economía esencial no se detuvo dentro de las casas, en el campo, en la producción agrícola y pecuaria, o en la producción de las condiciones básicas de ciudad.

Sobre la distribución de competencias y recursos en la organización política y administrativa en los países de la región, explica que estos pueden orientarse a ser centralistas, autocráticos o reconcentrados para permitir el desarrollo de autonomías desde el Estado territorial, ya que “las ciudades son un asunto de Estado, y el Estado es un asunto de las ciudades”.

Como ejemplo, refiere la descentralización en Colombia que empezó desde la elección de alcaldes y con la descentralización fiscal, pero actualmente la recentralización ha ocasionado que el Estado tome decisiones sobre asuntos de carácter urbano.

Así es como sugiere abordar el enfoque rumbo hacia una nueva ciudad, con una resolución del patriarcado y con una mirada no machista y no nacionalista para incorporar la ciudadanía de a pie hacia la construcción de mejores consensos rumbo a las soluciones requeridas.

Algunas consideraciones finales

Por su parte, Álvaro Cálix brindó algunos aspectos a tomar en consideración sobre los procesos de urbanización en la región con miras en una Transformación Social-Ecológica:

La población urbana se concentra en megaciudades, la mancha urbana no supera el 10% del territorio, pero ejerce una fuerte presión al 90% del territorio considerado rural a partir de los bienes y servicios generados desde los ecosistemas para proveer materiales, alimentos y recursos energéticos.

Esto genera una dualidad rural urbana, en lugar de relaciones virtuosas, por la prevalencia de ciudades dispersas con alta segregación socio espacial y la especulación rentista en el entorno urbano, aunado a fenómenos como la gentrificación, conflictos de vivienda, gestión de residuos, espacio público insuficiente y de mala calidad, además de inseguridad para mujeres, para la niñez y adultos mayores, pues los centros urbanos no cuentan con las suficientes infraestructuras ni los servicios para garantizar la calidad de vida.

La ciudad como construcción social no es un producto fortuito, sino que obedece a formas de ocupación del territorio y a las orientaciones del sistema económico, tanto de manera interna, pero también al tipo de inserción que Latinoamérica tiene en una economía global, orientada al extractivismo. 

Para revertir la urbanización precaria en la región, además de considerar la especificidad de los países y territorios nacionales, es esencial el planteamiento de una gobernanza ecoterritorial, con el derecho a la ciudad en el centro, rumbo a la participación para un hábitat incluyente sostenible, resiliente y saludable.

Otra Ciudad Es Posible es el 5° ejemplar del acervo de la Biblioteca Transformación, el cuarto de ellos divido en cuatro tomos, además de 16 papers de la colección especial titulada Cuadernos de la Transformación, y se puede descargar en este enlace

Proyecto Regional Transformación Social-Ecológica en América Latina

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